Quiero añadir gratis Autopista como fuente preferida de Google, para no perderme vuestras noticias.
El Mini ChallengeMini es un coche que se encuentra a gusto en cualquier tipo de trazado. Es estable y rápido, con una punta de 240 km/h y con un motor que no parece agotarse nunca se desenvuelve perfectamente en un trazado rápido y largo. En otros, más virados o intermedios impone la agilidad de su bastidor, la potencia de sus frenos y su capacidad de aceleración, de modo que en trazados lentos y revirados también está como pez en el agua. En el trazado del Jarama, técnico, rápido y muy divertido, el Mini es el amo. Llega a final de recta por encima de los 205 km/h, y hay que frenar más allá de los 150 metros mimando el pedal para que no entre el ABS. El rápido codo de Varzi se hace en cuarta rozando las 6.000 rpm, de modo que cuando los motores estén más sueltos quizás se pueda hacer en quinta… cuidado, porque si se duda ahí, la trasera puede amagar y a esa velocidad puede ser divertido, pero delicado si llegamos a salirnos. Le Mans y Farina no tienen problema, hay que abusar del frenos, segunda marcha, y mucho y tacto al volver a acelerar para no machacar las gomas. La chicane de Ascari antes de llegar a la Hípica es delicada porque se llega casi a 180 km/h y convienen frenar con el coche muy recto para que no de la trasera de forma exagerada, aunque si conseguimos que la de un poco junto en la llegada a la Hípica ayuda bastante a girar. La bajada a Bugatti será, como siempre, el punto más emocionante, es de cuarta a fondo, pero mucho cuidado, no hay margen de error. Monza es una tercera fácil y abusando del peralte es importante colocarse bien para pasar por la curva del Túnel en cuarta a fondo y aprovechar así la máxima velocidad del Mini en la recta. Es fácil ¿no?
— El mejor Mini
— Un Mini para comprar