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Lo habrás visto en las series y películas norteamericanas: en Estados Unidos la personalización de matrículas es una práctica sumamente común, masiva y regulada de forma independiente por cada estado. Pero en Europa, aunque no lo creas, también. De hecho, Reino Unido es uno de los países más conocidos por ello, permitiendo adquirirlas desde 1989 a través de una agencia oficial, DVLA.
Desde entonces, otros estados de Europa permiten igualmente esta práctica, de uno u otro modo. Países como Gibraltar, Andorra, Bélgica, Alemania, Países Bajos, Noruega, Finlandia, Suecia, Dinamarca, Polonia, Austria, Eslovenia, Luxemburgo, Malta o Islandia contemplan hoy en su normativa algún nivel de personalización para las matrículas, algunos con letras y números, otros solo con números o, incluso, hasta con símbolos.
Italia aprobará las matrículas personalizadas
A este interesante y simpática iniciativa se suma ahora Italia. El país ha confirmado que ya sienta las bases para establecer en sus carreteras las matrículas personalizadas y ya ha fijado las tarifas iniciales. Los conductores tendrán eso sí aún que esperar: el proceso requiere más regulación y se confirma que podría no comenzar antes de 2028.
Hasta ahora, los conductores italianos no podían elegir libremente sus matrículas. El nuevo proyecto de reforma del reglamento de tráfico pretende crear esta posibilidad y subsanar una laguna legal que existe desde hace más de 20 años. El Consejo de Ministros ha aprobado por tanto un proyecto de ley el pasado 13 de octubre y la Cámara de Diputados debate ahora la propuesta con vistas a su aprobación final.
Costarán 600 euros y ya hay un borrador de ley
El proyecto de ley propone una tasa de 600 € por un par de matrículas personalizadas. En concreto, propone una tasa base de 500 € por un par de matrículas personalizadas, más un recargo de 100 € para el Ministerio de Transportes, lo que suma un total de 600 €. De prosperar los planes actuales, las motos pagarán 360 € por una sola matrícula.
El borrador permite además una combinación personalizada de letras y números. Sin embargo, aún no está claro si en el futuro se permitirá a los conductores incluir nombres, palabras o abreviaturas en sus matrículas. El reglamento de aplicación subsiguiente debe especificar los detalles importantes, contemplando el número de caracteres, las combinaciones permitidas, la revisión de las solicitudes y el procedimiento exacto para su aprobación. Lo que es seguro es que la combinación de la matrícula no coincidirá nunca con la de otro vehículo y que la personalización también deberá siempre mantener la legibilidad.
Qué dice la ley en España sobre las matrículas personalizadas
Pero, ¿y en España? ¿Podría aprobarse alguna norma similar? De momento, la legislación lo prohíbe fervientemente y la DGT nunca se ha pronunciado a favor de modificar esta reglamentación, por lo que vemos difícil que a corto plazo nuestro país se sume a una tendencia cada vez más generalizada.
En España, por tanto, la normativa actual prohíbe rotundamente la personalización del sistema alfanumérico tradicional: no permite elegir la combinación de números o letras del vehículo bajo ningún concepto y es la DGT la que los asigna de forma estrictamente correlativa. De hecho, cualquier alteración grave de la identificación o de los colores homologados se considera una infracción que conlleva multas de hasta 200 euros. Y en la ITV se inspecciona siempre el buen estado general de la placa.
Los únicos cambios que permite España en las placas
A pesar de esta restricción general, a día de hoy en España únicamente existen mínimos márgenes legales para dar un toque distinto a la matrícula del vehículo, siempre que se utilicen fabricantes autorizados y modelos homologados según el Reglamento General de Vehículos. Las modificaciones solo se permiten para publicidad o en mensajes inferiores, donde está permitido instalar un marco de matrícula que incluya un apéndice inferior publicitario o con un mensaje personalizado, con un máximo de 26 mm de ancho y siempre que no tape la combinación principal ni dificulte su lectura; y con fondos geométricos sutiles, admitiéndose diseños muy leves en el fondo blanco de la placa acrílica, que deben ser completamente abstractos, sin un significado reconocible y cumpliendo estrictamente con los estándares ISO para no entorpecer los sistemas automáticos de lectura OCR de la policía y de los radares y cámaras.