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Las ciudades de España son ya territorio 30 en su mayoría. Lo llevas viendo desde hace prácticamente dos semanas y, salvo que se trate de calles con plataforma única de calzada y acera (donde el límite es de 20 km/h) o de vías urbanas con 2 o más carriles por sentido (donde el límite es de 50 km/h), la mayoría de nuestras calles tienen ya por ley un nuevo límite de solo 30 km/h.
Hace unos días, justo cuando se estrenaba la normativa, hicimos un recorrido por ciudades de España que contaban, durante sus primeras horas, con nuevos radares para controlar y vigilar esta velocidad. Los había de todo tipo: móviles anclados a la carrocería de un coche, con trípode oculto, camuflados en coches, con pistola láser… Sin embargo, esta semana descubrimos una nueva técnica que hasta ahora no conocíamos.
Y es que, tal y como nos desvela la plataforma SocialDrive, cuya aplicación para conductores puedes descargarte aquí para Android y pinchando aquí para iOS, cualquier táctica de despiste sirve para poder ocultar un radar de modo que pase lo más desapercibido posible y el conductor no pueda tener referencia de su ubicación.
En esta ocasión, el nuevo radar oculto descubierto nos lleva hasta la ciudad de Logroño y, más en concreto, a la calle Lope de Vega. Allí, usuarios de SocialDrive pudieron captar ayer lunes, día 24 de mayo, un sorprendente e increíble radar oculto camuflado en un coche aparcado que contaba con una L de conductor novato en la luna trasera. Desde luego, jugaba sin duda al despiste.
Este nuevo coche radar, por supuesto colocado en una de las nuevas calles con límite de velocidad a 30 km/h, contaba con un radar colocado sobre su capó en la parte delantera y sobre un pequeño trípode. Los usuarios pudieron dar constancia de su ubicación para multar al menos entre las 11:37 horas de la mañana y las 13:45. Tiempo tuvo seguro a poner más de una multa.