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2.702.125 multas de tráfico por un valor económico de 337.048.410 euros. Este es el balance que arroja el Ayuntamiento de Madrid en 2022, y que refleja un incremento del 34% respecto a las contabilizadas en 2021, según un estudio presentado por Automovilistas Europeos Asociados (AEA), la organización de defensa de los conductores. Esto supone un ritmo de 5 multas por minuto para un censo total de 1.642.530 conductores.
Y aunque la mayoría de las infracciones cometidas en la capital no tienen que ver con la seguridad vial y sí con la movilidad (estacionamientos o acceder sin autorización a las ZBE), la velocidad está presente en un 18% de las infracciones.
Los radares municipales en Madrid cazaron solo el año pasado a 484.100 infractores, una cifra muy parecida a la de 2021 (485.255). Pero sin duda hay un radar que sobresale por encima de los demás, el de tramo situado en la A-5 (Batán), que tiene el dudoso honor de ser el más “multón” con 72.652 denuncias a sus espaldas.
Un radar en una farola atemoriza a los conductores
Sin embargo, el informe elaborado por AEA llama la atención sobre un radar en concreto: el situado en la farola 5 de la Avenida Puerta de Hierro. Y es que este cinemómetro ha incrementado su actividad un 1.086% respecto al año anterior, pasando nada menos que de 1.965 denuncias en 2021 a 21.358 en 2022. Una máquina de multar, pero también una máquina de recaudar dinero: 2.567.000 euros en 2022 (“solo” 286.200 en 2021).
También aumentó considerablemente la actividad del radar ubicado en el Paseo de la Castellana, 300, pasando de 2.922 multas en 2021 a las 9.421 del año pasado, es decir, un incremento del 322%.