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Magna Steyr. Apunta este nombre. Este constructor de automóviles, con sede en Graz (Austria), ha recibido ya el encargo de BMW y Toyota para fabricar los futuros deportivos que ambas marcas lanzarán en los próximos meses y años bajo una plataforma común. El fabricante, que durante años formó parte de una agrupación con Daimler, hoy es un reputado constructor independiente que produce, entre otros vehículos, los Mercedes Clase G, Aston Martin Rapide, Mini Countryman… y hasta hace muy poco los Peugeot RCZ. Aunque hace unas semanas se rumoreó que podría producir el nuevo coche de Apple, ahora salta la noticia de la fabricación de unos deportivos que deberían revitalizar a Magna, tratándose del proyecto más importante que ha recibido en mucho tiempo.
Y es que, tanto BMW como Toyota, han depositado mucho interés en esta nueva alianza estratégica firmada hace ya cuatro años y de la que, poco a poco, vamos conociendo nuevos detalles. Y las últimas informaciones, a parte de la fabricación por Magna, revelan ahora que esos primeros deportivos en lanzarse al mercado serán el BMW Z5 y un renacido Toyota Supra. La estimación de producción para ambos modelos será de 60.000 unidades al año, con la certeza de que ninguno competirá junto al otro.
De hecho, el BMW Z5 será exclusivamente un roadster deportivo, mientras que el esperado Toyota Supra se convertirá en un gran coupé, de tamaño algo mayor para rivalizar, teóricamente, con el Nissan GT-R. Ambos, eso sí, compartirán un chasis que ya se está poniendo a punto en las instalaciones de BMW. El Z5 llegará como sustituto de un ya veterano Z4 que BMW consideraba poco rentable de mantener en sus mismas circunstancias, buscando por tanto a Toyota como socia para la nueva operación.
Lo que sí parece también seguro es que este proyecto entre BMW y Toyota generará deportivos claramente distanciados, a diferencia de otros lanzamientos comunes como pueden ser los Mazda MX-5 y Fiat 124 Spider o los anteriores Toyota GT86 y Subaru BRZ. El pasado año, Ian Robertson, jefe de Ventas y Márketing de BMW, ya lo anticipaba: “Nuestra plataforma conjunta podrá satisfacer varias áreas del mercado mundial de deportivos. Los coches no tienen por qué competir directamente entre ellos”. La alianza, sin duda, promete deportivos de lo más emocionales.
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