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El Salón del Automóvil de Detroit (NAIAS) de 2017, que abrirá sus puertas el 8 de enero, contará con un prototipo muy interesante: un nuevo integrante de la familia I.D. de Volkswagen, desvelada en el pasado Salón de París en septiembre de 2016.
Se trata de un pequeño monovolumen que recrea a la mítica Volkswagen T1 de los años ’50 y que ya ha revivido en alguna otra ocasión a modo de prototipo; como el espectacular Volkswagen Bulli Concept mostrado en el Salón de Ginebra de 2011. Para la ocasión, con un motor eléctrico de 145 CV, con 300 km de autonomía y una velocidad máxima de 140 km/h para mover con soltura su carrocería de 3,99 metros de longitud. Ahora, este pequeño monovolumen se nutre del kit Modular Eléctrico (MEB), con dos motores eléctricos, tracción total y la posibilidad de instalar distintos paquetes de baterías en función de las necesidades de autonomía que tenga cada conductor o de lo que esté dispuesto a pagar por ellas. En el Salón de París de 2016 hablaron que para esta familia I.D. de coches eléctricos habría posibilidades de autonomía desde 100 a 600 kilómetros.
Como el resto de la familia I.D., que tendrá integrantes a la venta en los concesionarios desde 2020, con un nuevo ADN de diseño, estará completamente conectado y podrá contar con conducción completamente autónoma; para la que habrá que esperar aproximadamente hasta 2025. Este prototipo de monovolumen permite con una ligera presión sobre el volante retráctil que éste desaparezca para configurar un espacioso habitáculo en el que poder relajarse mientras el coche por si solo gracias a los escáneres láser, los sensores de ultrasonido y las cámaras se comunica con el resto de coches e infraestructuras para llegar al destino sin la participación del conductor.