Tal como se esperaba, el SEAT Toledo desapareció ya de la oferta de la marca en México. El modelo en el que se basaba, el Skoda Rapid, ya fue sustituido por el hatchback Scala, salvo en Rusia, donde se mantiene a la venta.
Por José Virgilio Ordaz.
Con todo el ajetreo de
la cancelación del Salón de Ginebra, hay una noticia que pasó de largo en nuestro radar en estos días: el
Toledo ya no aparece en la página de
SEAT México.
El SEAT Toledo se despide de México
La muerte del modelo ya se había anunciado
desde hacía meses, e incluso había desaparecido de la oferta española de
SEAT desde hacía un año. Sin embargo, todavía hubo unidades disponibles en los mercados donde era más exitoso, caso concreto de
México.
Quizá quede alguno
Ya no es posible configurar el modelo a su gusto, aunque aún es factible que subsistan algunas unidades en los concesionarios, que deben ser muy pocas, si las hay. El
Toledo no era un modelo creado por
SEAT, pues derivaba del
Skoda Rapid, con el que compartía línea de producción.
Derivado del Skoda Rapid
Skoda sustituyó hace un año al
Rapid con el Scala, un hatchback de dimensiones cercanas al
SEAT León, por lo que no hay posibilidades de reetiquetarlo. Curiosamente, el
Rapid subsiste únicamente en el
mercado ruso, donde es el modelo más popular de la marca. Ante ello, se especula que podría adaptarse para otros mercados, pero no hay confirmación hasta ahora.
Variaciones de carrocerías
El
SEAT Toledo inició producción en 1991 como un sedán derivado del
León. En 2004 se convirtió en un extraño
monovolumen con un tercer vano sugerido, para luego convertirse en un
liftback derivado del
Polo, aunque estirado para quedar a medio camino entre los subcompactos y compactos.
El
Toledo fue un modelo popular en la gama de SEAT en México, aunque también resintió el enfoque de la marca hacia las crossovers.