Quiero añadir gratis Autopista como fuente preferida de Google, para no perderme vuestras noticias.
Curiosa historia la que nos trae Euronews. Timothy Hill, un hombre de 67 años y vecino de North Yorkshire, una región cercana a Liverpool en Reino Unido, pensaba que estaba por encima del bien y del mal en la carretera, pero sus acciones sólo le han conducido a una condena de 8 meses de prisión.
Y además, no podrá circular durante un año, ya que el carnet también le ha sido retirado. Todo comenzó cuando Hill apareció tres veces haciendo una peineta a las cámaras de los radares británicos a bordo de un Range Rover. Investigando las curiosas imágenes, la policía comprobó que los radares no pudieron captar la velocidad del vehículo porque circulaba con un inhibidor.
La broma le ha costado a Timothy Hill ocho meses de cárcel y un año de retirada de carnet, tras una investigación que tampoco ha exigido demasiado esfuerzo a la policía, pues, tal y como ha dicho uno de los agentes, “si alguien quiere llamar nuestra atención, gesticular repetidas veces con el dedo del medio ante los radares móviles de las furgonetas y conduciendo un vehículo fácilmente reconocible y equipado con un inhibdor de radar es una excelente manera”.
También te puede interesar:
Los radares de tramo de la DGT también cometen errores
¿Por qué aumenta la eficacia de los radares? Menos coches controlados... y más multados
Los radares móviles de la DGT, bajo la lupa: cuántos hay, cómo multan…